miércoles, marzo 08, 2017

Diario

Hace cuatro años mi papá que es diabético sufrió una cortada con un vidrio, cuando me avisaron y pude venir a la costa acompañado de una de mis hermanas mi papá estaba muy alto de azúcar pero la herida estaba sanando, a los dos días por ignorancia mi hermana le pidió a una media hermana que atendía a su marido que padecía de pie diabético, que cortará la herida de mi para para que sangrara y saliera la infección, cuando llegué de las huertas mi media hermana le estaba cortando la herida que mi papá tenía en el dedo gordo del pie, la navaja no estaba esterilizada y a las 6 horas se le empezó a amoratar el pie al viejo y de ahí se vinieron una serie de sucesos bastante desagradables que nunca pensé que vinieran de mi propia familia...

Ya pasaron los años y dejé de hacer esto, escribir en mi diario por tantos y tantos problemas, ahora mi papá está bien, salvó el pie y hasta el dedo, han sido años complicados, mis hermanos se han alejado y me han difamado con mi propia familia y amigos y ésta situación tan baja y repugnante se ha ido acomodando sola y la vida ha hecho su trabajo.

Dejé este sitio abandonado, ahora las cosas ahí van, difíciles pero con soluciones a cada paso, muchas personas que me leían sé que ya no están, espero y este diario vuelva a ser lo que antes fue o a lo mejor algo mejor, siempre que haces lo correcto viene lo bueno  y yo tengo fe y muchas ganas de que mi vida vuelva con nuevas fuerzas.

Germán Diego.
México. 

viernes, septiembre 09, 2016

Todo

Toda la voz del ocaso se la lleva la noche y no regresa hasta los latidos de la madrugada

La bruma de las sombras desdibuja la pequeña tarde en los espejos sucios de tanta mentira

Se caen las nubes sobre la mañana en forma de lo que más se extraña

Tanto soñar al calor del mediodía con la voz cálida de la bienvenida ciega de cada momento nuevo que se vuelve sabio y loco

Tanto tiempo sin palabras.

Germán Diego
México.

domingo, julio 10, 2016

Laberinto sin entrada

A decir verdad éste es el título de un cuento corto que escribí hace años, hoy decidí nombrar este post igual.
Fui a la tienda de auto servicio y entre compras necesarias y una que otra chuchería vi una mega oferta de un televisor que hasta Android tiene, le tome una foto al precio y aunque si lo podía comprar, no tenía la necesidad de hacerlo, llegué a casa y quise encender mi televisor y pues nada,  pensé que se había ido la luz y nada, revisé todo y resulta que con la tormenta de ayer donde los truenos y relámpagos se dieron duro toda la noche, supongo que la tele se jodió, así que con todo el dolor de mi cartera y de mi poca estabilidad económica, me fui a comprar ese televisor. 
Como a muchas personas me gusta mucho ir de compras y entiendo que no cubre mi estabilidad emocional pero creo que hoy entendí a muchos padres y madres de familia que no lo hacen por placer sino por necesidad. 
Hoy vi desvanecerse un gran angular para mi cámara fotográfica y mi viaje aún lugar mítico que casi nadie conoce, hoy entendí que la vida me quiere quietecito en éste momento. 
A veces hay que dejarse llevar por el aroma del destino y traspasar el entendimiento por la magia de lo incierto (citando a el mismo cuento corto del titulo)

Aquí estoy en este lugar que parece una isla, rodeado de lo que no entiendo en la salida de este laberinto sin entrada.
El que entendió, entendió.
Germán Diego 
México.

miércoles, marzo 04, 2015

La hora.

Era la hora de la luna
Cuando mi mirada
Invadió la cruz
Que se asoma sobre las cupulas
Altas de la fé del pueblo.

Andaban las sombras de mis huellas por la luz de las estrellas que se asoman del brillo de tu cabello al viento.

Hablan de mi tus miradas verdes
Aceitunadas que corren como niñas jugando a ser mujeres.

El sendero donde las libertades dejan rastros marcados, sicatrizando la tierra con arrugas profundas en el corazón duro pero latiendo de la esperanza recobrada tan insólita, muda en nosotros.

Una partícula de polvo a contraluz de la luna se puede considerar un universo flotando entre lo imposible y las mágicas bulliciosas esperanzas de la felicidad humana.

Germán Diego.
México.

miércoles, febrero 25, 2015

La hora.

Era la hora de la luna
Cuando mi mirada
Invadió la cruz
Que se asoma sobre las cupulas
Altas de la fé del pueblo.

Andaban las sombras de mis huellas por la luz de las estrellas que se asoman del brillo de tu cabello al viento.

Hablan de mi tus miradas verdes
Aceitunadas que corren como niñas jugando a ser mujeres.

El sendero donde las libertades dejan rastros marcados, sicatrizando la tierra con arrugas profundas en el corazón duro pero latiendo de la esperanza recobrada tan insólita, muda en nosotros.

Una partícula de polvo a contraluz de la luna se puede considerar un universo flotando entre lo imposible y las mágicas bulliciosas esperanzas de la felicidad humana.

Germán Diego.
México.

sábado, febrero 14, 2015

Un

Perdido en los laberintos de nubes grises de esas que están a punto de lloviznar sobre la tierra agrietada de Mayo.

Una escolta de estrellas me protege de las aguas falsas que solo enlodan el alma con miedos confusos, detenidos y fuera de balance.

El tornasol de un amanecer que se acaricia con lo sorprendido de mi despertar, flotando sobre mis pasos en esta vida irrepetible, callada y necesitada de los universos de soles y lunas........

Abriendo mis domos a todas las luces, blancas de placer y negras del dolor, equilibrando la nada y el todo de este anónimo pensar que es de mi dentro al infinito inverso.

Germán Diego.
México.